
Después de cinco días hospitalizado tras ser operado en la zona pulmonar, el Papa fue dado de alta el 17 de octubre y rezó el Ángelus el día de ayer desde su estudio del Palacio Apostólico.
“Estoy mejor, gracias”: León XIV fue dado de alta tras su cirugía de pulmón y regresó al Vaticano entre aplausos y oraciones.
El Papa León XIV recibe el alta y regresa al Vaticano tras su cirugía de pulmón
El Papa León XIV fue dado de alta el sábado 17 de octubre del Hospital Policlínico Agostino Gemelli de Roma, cinco días después de haber sido operado de un adenocarcinoma pulmonar. Alrededor de las 15:30, el Pontífice abandonó el centro médico para regresar al Vaticano, donde al día siguiente, domingo 18 de octubre, rezó el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico. La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó el alta tras valorar los análisis de sangre, la radiografía de tórax y la evolución general del cuadro clínico del Papa.
Una recuperación sin complicaciones
León XIV había ingresado al hospital el martes 13 de octubre, y esa misma tarde fue sometido a una cirugía de 90 minutos para extirparle un tejido anormal del pulmón. Para lograr una intervención más radical, los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante cirugía videoasistida.
En los días posteriores, los análisis de sangre y las radiografías de tórax mostraron una recuperación postoperatoria sin complicaciones, con valores dentro de los rangos normales. Ya al día siguiente de la operación, el Papa había retomado su dieta habitual, celebrado misa, vuelto al trabajo y comenzado fisioterapia respiratoria, que después combinó con actividad física completa.
Aplausos, oraciones y un reencuentro emotivo
La salida del Papa del hospital estuvo marcada por un ambiente de cercanía y gratitud. Fue recibido con un cálido aplauso por Elena Beccalli, rectora de la Universidad Católica del Sagrado Corazón; Daniele Franco y Daniele Piacentini, presidente y director general de la Fundación Hospitalaria Universitaria Agostino Gemelli; y el profesor Stefano Margaritora, director de Cirugía Torácica, quien encabezó el equipo médico que operó al Pontífice.
En su mensaje, la rectora Beccalli expresó al Papa, en nombre de toda la comunidad universitaria, sus deseos de una pronta y completa recuperación:
“Acogerlo y cuidarlo en la Fundación Hospitalaria Universitaria Agostino Gemelli fue una gran responsabilidad y un privilegio para todos nosotros, asumido con dedicación y profunda preocupación.”
Antes de partir, León XIV también compartió un momento especial con Varvara, una joven ucraniana a quien había conocido y animado el 31 de diciembre en la Plaza de San Pedro, cuando ella se preparaba para una cirugía por un tumor. Ya recuperada, Varvara viajó desde Turín para saludar al Pontífice.
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, también hizo llegar un mensaje de apoyo: “Les deseo una pronta y completa recuperación”.
El cariño de los pacientes y los más pequeños
Frente a la entrada del hospital, junto a la estatua de San Juan Pablo II, numerosos fieles dejaron mensajes, velas, flores y oraciones por la salud del Papa. Entre ellos, una hoja con la imagen de Jesús Misericordioso decía: “Su Santidad es el pulmón de la Iglesia, y con usted respiramos la misma fe”. Los niños de una guardería municipal de Roma dejaron también un dibujo con las huellas de sus manos, con un mensaje sencillo: “Lo estaremos esperando cuando esté mejor; venga con nosotros”.
Varios pacientes del hospital se acercaron para despedir al Pontífice. Franca, visiblemente emocionada, contó que el Papa le transmite serenidad. Ilaria, que seguía su recuperación con una vía intravenosa en el brazo, dijo sentirse conmovida por su sencillez. Alessandra, que acudía a un chequeo médico, resumió el sentir de muchos: la actitud positiva del Papa frente a la enfermedad le dio ánimo para enfrentar la suya.
Más allá del parte médico, lo que dejó esta etapa de hospitalización fue un testimonio silencioso de cercanía: un Papa que, incluso convaleciente, celebró misa junto a otros pacientes, se interesó por quienes lo rodeaban y recibió con sencillez el cariño de miles de personas. Su regreso al Vaticano y su presencia en el Ángelus confirman que la recuperación continúa por buen camino, sostenida —como él mismo ha repetido en momentos similares— por la oración de todo el Pueblo de Dios.
Fotos: Cortesía de Vatican News



