Hoy se han anunciado los viajes apostólicos de León XIV: diez días en África entre Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, un día en Montecarlo y seis días en España, entre Madrid, Barcelona y el archipiélago de las Canarias.
ESNE/Vatican News
Un viaje de diez días a África y dos viajes a Europa, uno de un solo día al Principado de Mónaco y otro de seis días a España y al archipiélago español de las Canarias. Tras el significativo viaje a Turquía y Líbano a finales de 2025 y tras el anuncio de los próximos viajes a Italia que le llevarán hasta Lampedusa, el Papa León reanuda sus peregrinaciones por el mundo, según dio a conocer ayer la Sala de Prensa de la Santa Sede.
Los viajes al extranjero de la primera mitad de 2026 se inaugurarán con una visita relámpago de un día al Principado de Mónaco, prevista para el 28 de marzo, en vísperas de la Semana Santa. León ha querido responder positivamente a las repetidas invitaciones que las autoridades monegascas hicieron primero al Papa Francisco y luego a él.
El más largo, del 13 al 23 de abril, será el que le llevará tras las huellas de San Agustín en Argelia (Argel y Annaba); luego hasta África Central: Camerún (Yaundé, Bamenda y Duala); Angola (Luanda, Muxima y Saurimo) y, por último, Guinea Ecuatorial (Malabo, Mongomo y Bata). Un viaje complejo, que es al mismo tiempo un viaje por la memoria del santo de Hipona, a cuya figura está vinculado el Sucesor de Pedro.
Por último, del 6 al 12 de junio, León visitará España: la capital, Madrid, y luego Barcelona, para inaugurar la nueva y más alta torre de la Sagrada Familia, la monumental basílica que ha rediseñado el horizonte de la ciudad catalana. La visita coincide con el centenario de la muerte del genial arquitecto que «soñó» la basílica y comenzó a construirla, Antoni Gaudí, declarado el año pasado venerable Siervo de Dios.
A través de estos tres viajes, el obispo de Roma tendrá la oportunidad de conocer los más diversos tipos de países y situaciones, pasando de una nación musulmana donde los cristianos son una pequeña minoría y semilla de fraternidad, como Argelia, a países de mayoría cristiana situados en el corazón del continente africano, con sus problemas y su testimonio de fe gozosa.