El Papa León XIV confirmó que realizará una visita pastoral al Perú durante la primera quincena de noviembre, en un viaje que lo llevará a reencontrarse con una tierra profundamente ligada a su historia sacerdotal y misionera.
La noticia fue dada a conocer tras la audiencia que el Santo Padre sostuvo este jueves en el Vaticano con el presidente interino del Perú, José María Balcázar. Según informó el mandatario, el itinerario incluiría las ciudades de Lima, Chiclayo, Piura, Pucallpa y Cusco, aunque el programa oficial será anunciado posteriormente por la Santa Sede.
La visita tiene un significado especial, ya que León XIV desarrolló gran parte de su ministerio en el Perú. Como misionero agustino sirvió durante más de dos décadas al pueblo peruano y posteriormente fue obispo de Chiclayo. En 2015 obtuvo la nacionalidad peruana, fortaleciendo aún más los lazos que lo unen con esta nación.
De acuerdo con las autoridades peruanas, el Santo Padre ha manifestado su deseo de acercarse al mayor número posible de comunidades, especialmente en el norte del país y en la región amazónica, reflejando su cercanía con los pueblos más alejados y su compromiso con una Iglesia presente en las periferias.
Durante el encuentro también se dialogó sobre diversos desafíos que enfrenta el mundo actual, entre ellos la inteligencia artificial, los procesos migratorios y la necesidad de fortalecer la cohesión social y el bien común.
Asimismo, el Papa expresó su deseo de que el proceso electoral que vive actualmente el Perú se desarrolle en un clima de paz, respeto y responsabilidad, favoreciendo la unidad nacional y el bien de todos los ciudadanos.
La reunión estuvo marcada también por momentos de cercanía y cordialidad. La delegación peruana obsequió al Santo Padre una chalina de alpaca y un tradicional “King Kong” peruano, dulce típico de la región de Lambayeque, tierra que el Papa conoce y aprecia profundamente.
La próxima visita de León XIV representa una gran alegría para la Iglesia en el Perú y para millones de fieles que esperan recibir la bendición y el mensaje de esperanza del Sucesor de Pedro en una nación que ocupa un lugar especial en su corazón.