Ciudad del Vaticano: En un mundo marcado por las guerras, la polarización y las divisiones sociales, el Papa León XIV recordó que los cristianos están llamados a ser un testimonio visible de paz y unidad.
El Santo Padre hizo este llamado durante la audiencia concedida este martes 30 de junio a la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, encabezada por el metropolitano Emmanuel Adamakis de Calcedonia, quienes visitan Roma con motivo de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.
La unidad cristiana, un signo de esperanza
Durante su mensaje, el Pontífice agradeció la presencia de la delegación, que representa la cercanía fraterna del Patriarca Ecuménico Bartolomé y de la Iglesia de Constantinopla, y destacó el valor del tradicional intercambio de visitas entre ambas Iglesias como un gesto concreto de comunión y diálogo.
El Papa recordó con gratitud su encuentro con el Patriarca Bartolomé durante su viaje apostólico a Turquía y el Líbano, donde ambos compartieron el deseo común de seguir avanzando hacia la plena unidad entre todos los cristianos.
El Credo de Nicea, fundamento de la unidad
León XIV también evocó la reciente conmemoración del 1700 aniversario del Primer Concilio de Nicea, celebrada en Iznik, señalando que este acontecimiento manifestó la comunión que ya existe entre quienes profesan la fe en la Santísima Trinidad.
El Santo Padre subrayó que el Credo Niceno continúa siendo el fundamento del camino ecuménico y un modelo de verdadera unidad en la legítima diversidad.
Asimismo, expresó su deseo de que la preparación hacia el Jubileo de la Redención en 2033 sea una oportunidad para que todas las confesiones cristianas caminen juntas y renueven su vocación de anunciar a Cristo resucitado.
Un llamado urgente a ser constructores de paz
Dirigiendo su mirada a la realidad actual, el Papa afirmó que la unidad de los cristianos no solo fortalece el anuncio del Evangelio, sino que constituye un signo creíble de paz para el mundo.
“En una época marcada por las guerras y la creciente polarización, así como por las divisiones culturales y sociales, los cristianos, reconciliados entre sí y unidos en la profesión de la única fe, están llamados a ser un signo creíble de paz.”
El Pontífice añadió que hoy no solo está en juego la credibilidad del mensaje cristiano, sino también el futuro de la humanidad. Por ello, invitó a una colaboración cada vez más estrecha entre los cristianos para afrontar desafíos comunes como la construcción de la paz, el uso responsable de las nuevas tecnologías y el cuidado de la creación.
Finalmente, León XIV agradeció nuevamente el compromiso del Patriarcado Ecuménico con la causa de la unidad cristiana y aseguró su oración, pidiendo la intercesión de los santos Pedro y Andrés para que Dios continúe guiando este camino de comunión.
Fuente e imágenes: Vatican News / Vatican Media.