En su discurso, León XIV subrayó que la misión de la Iglesia no se basa en el proselitismo, sino en la atracción que nace de la caridad de Cristo, e invitó a los cardenales a un camino colegial marcado por la escucha y la comunión.
ESNE/Vatican News
“Me complace mucho acogerlos y darles la bienvenida. ¡Gracias por su presencia!”. Con estas palabras, el Papa León XIV abrió la tarde de este miércoles 7 de enero de 2026 el primer Consistorio extraordinario de cardenales de su pontificado e inauguró dos días de reflexión y diálogo al servicio del gobierno de la Iglesia universal.
A partir de este contexto litúrgico, evocó el llamado del profeta Isaías: “¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!”, proponiéndolo como clave de lectura para los trabajos de estos días.
Cristo, luz de los pueblos
León XIV vinculó este pasaje bíblico con el inicio de la Constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II, cuyo primer párrafo citó íntegramente, recordando que la Iglesia existe para “iluminar a todos los hombres, anunciando el Evangelio a toda criatura, con la claridad de Cristo, que resplandece sobre la faz de la Iglesia”. En este sentido, manifestó que el Espíritu Santo “inspiró, a siglos de distancia, la misma visión al profeta y a los Padres conciliares”.
Al referirse al camino eclesial posterior al Concilio, León XIV señaló que los pontificados de san Pablo VI y san Juan Pablo II pueden interpretarse desde esta perspectiva, que contempla “el misterio de la Iglesia plenamente incluido en el de Cristo” y entiende la misión evangelizadora como “irradiación de la energía inagotable que emana del acontecimiento central de la historia de la salvación”.
Recordó además cómo los Papas Benedicto XVI y Francisco resumieron esta visión en una sola palabra: “atracción”. Citando la homilía inaugural de la Conferencia de Aparecida, reiteró que “la Iglesia no hace proselitismo. Crece mucho más por atracción”, y subrayó con claridad que “no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo”.
Un Consistorio marcado por la escucha
Dirigiéndose directamente a los cardenales, el Sucesor de Pedro precisó que este primer Consistorio quiere ser un punto de partida para el camino colegial del pontificado. Reconoció que se trata de “un grupo muy variado”, enriquecido por múltiples culturas, tradiciones, trayectorias formativas y experiencias pastorales, y afirmó que están llamados “ante todo, a conocernos y a dialogar para poder trabajar juntos al servicio de la Iglesia”.
“Estoy aquí para escuchar”, acotó León XIV, “como aprendimos durante las dos Asambleas del Sínodo de los Obispos de 2023 y 2024”, subrayando que la dinámica sinodal implica, por excelencia, la escucha. Recordó que este tipo de encuentros son una oportunidad para profundizar en la convicción de que “el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”.