AVISOS IMPORTANTES:
Medidas de seguridad que serán tomadas debido al Covid-19.

A partir de 11.8.2021, la Ordenanza Nº 18729 de la Ciudad de Los Ángeles, requiere prueba de vacunación completa o resultados negativos de prueba de COVID-19 hecha por un laboratorio (Prueba PCR dentro de 48 horas o prueba de antígeno dentro de 24 horas), para entrar en edificios de propiedad de la ciudad como el Centro de Convenciones de Los Ángeles. Los niños menores de 2 años están exentos. Todas las personas de 2 años o más deben usar una cobertura facial dentro del LACC independientemente del estado de vacunación. Se requiere identificación con fotografía para personas de 18 años o más.

Hieleras/loncheras o bolsas grandes con comida.

El Centro de Convenciones de Los Ángeles no permite la entrada de hieleras/loncheras o bolsas grandes con comida. Si usted desea llevar su alimento personal, puede llevarlo en una bolsa pequeña.

Por muchos años este congreso se celebró con el Nombre de Católicos Unidos en La Fe. A partir del año 2016 por una inspiración de Noel Díaz, se empezó a realizar con el nombre de Congreso de Oración.

El propósito más importante ha sido que los católicos reconozcamos lo fundamental que es la Oración en nuestras vidas y en nuestras familias. Sabiamente lo dijo un gran sacerdote irlandés muy devoto y propagador del Santo Rosario, el Padre Patrick Payton nos recordó que: “familia que reza unida, permanece unida”.

Desde entonces cada año se han dado cita en el Centro de Convenciones de Los Ángeles, miles de hombres, mujeres, jóvenes y niños, familias que llegan juntas a vivir este maravilloso encuentro con Jesús y juntos orar, adorar a Dios, alabarle por medio de conciertos de alabanza, la Hora Santa, la Santa Misa y aprender mucho más de la fe y la vida de oración por medio de las conferencias. Llegan a pedir las gracias más necesitadas por cada uno, como sanación, liberación, conversión, restauración de la unidad familiar, etc.

En este congreso, al igual que los otros que celebramos, hemos visto manifestada la Gloria de Dios por medio de tantos actos milagrosos y tanta misericordia que allí derrama el Señor en quienes con fe han venido al Congreso de Oración, que no es otra cosa más que la oportunidad de ser testigos de primera mano de cuanto nos ama nuestro Padre Dios y con cuanto amor escucha nuestras súplicas.