YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA
En este mes se inicia la Cuaresma, donde la Iglesia nos llama a tener un tiempo para reflexionar cómo está nuestra vida delante del Señor y de Dios Padre. ¿Cómo se vive la vida hoy? Debemos ser humildes de corazón, asimilando cómo está nuestro corazón. ¿Hay paz, hay gozo, hay esperanza?
La Cuaresma inicia con lecturas donde se nos llama a escuchar la Palabra de Dios. Juan el Bautista inicia su misión hablando de un arrepentimiento si los caminos por donde andas no son los que Dios quiere para ti. Juan proclama con una fuerza enorme que enderecemos nuestros caminos, y para enderezar el camino se debe tener un examen de conciencia. La conciencia Dios nos la concedió para saber lo bueno y lo malo. Qué maravilloso fue este hombre, que lo confundían con Jesús; le preguntaban: ¿quién eres? “Juan les respondió: —Yo bautizo con agua. Entre ustedes hay alguien a quien no conocen, que viene detrás de mí; y [yo] no soy digno de soltarle la correa de su sandalia.” (cfr. Jn. 1, 19-28). El gran enfoque de Juan el Bautista fue: arrepiéntanse, palabra del griego Metanoia, que significa una conversión profunda a Dios.
El bautismo era una señal de arrepentimiento y de recibir la misericordia del Señor. Nos dice la Palabra de Dios que cuando Juan el Bautista fue arrestado, Jesús iniciaba su misión habiendo cumplido alrededor de 30 años: “Desde entonces comenzó Jesús a proclamar: —¡Arrepiéntanse que está cerca el reino de los cielos!” (cfr. Mt 4, 12-25). Su primera proclamación fue la de tener un arrepentimiento, lo que Juan el Bautista ya había iniciado, y los profetas habían profetizado. Jesús inicia con la palabra Metanoia: ¡¡¡arrepiéntanse!!! Y otra de las primeras palabras de Él fue que escucharan la Buena Noticia, que es la palabra Evangelio.
Aquí quiero que meditemos en estas dos palabras. Si una persona se arrepiente es porque llega a creer que Jesús vino para salvarnos de llegar a la muerte eterna. La Metanoia es una señal de escuchar y después creer en el que todo lo puede: Jesucristo. La otra palabra es la Buena Noticia.
Siempre han existido malas noticias y las buenas parecen ser pocas; si usted mira las noticias por la TV, se da cuenta de que la mayoría son tristemente malas noticias y, al final, tratan de terminar con una mejor noticia. Pues Jesús vino a dar la Buena Noticia. ¿Qué hay detrás de esta Buena Noticia? Notificarte que eres amado, que alguien te ve desde que estabas en el vientre de tu madre; Él, desde entonces, te ha amado, y allí está parte del anuncio de la Buena Noticia. Además, Jesús dijo: “Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” (cfr. Jn 10, 10).
Jesucristo es la Buena Noticia. Él quiere que vivas esta vida con paz, gozo, amor y esperanza; además, la Buena Nueva es el Cordero de Dios. La muerte de Jesús es una manifestación del gran amor de Dios Padre y de su Hijo; esa muerte viene a pagar, a perdonar nuestros pecados, pero, ¿qué significa eso?: que Él nos está abriendo la puerta del cielo para un día estar en el Reino de Dios y con vida eterna, es decir, vivir para siempre, felices, sin llanto, ni dolor, sin angustias ni preocupaciones. Esa es la Buena Noticia: Evangelio, un Evangelium Gaudium, es decir, la Alegría del Evangelio.
Si queremos aceptar esta gran noticia, aceptemos que es Metanoia y, desde ese momento, caminar con Él, el camino hacia la vida.
Jesús dijo: “YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA”. Yo puedo dar testimonio de que un día, sábado 31 de marzo, en misa, tuve mi Metanoia, y desde ese día inicié mi nuevo camino, y hoy puedo decir que fue mi mejor decisión hasta el día de hoy, en que aún tengo vida. Jesús siempre será mi camino; Él es la verdad que yo necesito creer; es vida abundante aquí y un día lo será en el cielo, donde ya no hay muerte, enfermedades ni preocupaciones; todo es vida, ya no hay pecados ni pecadores en su Reino.
En este mes se celebra el día del amor; se le reconoce como el día de San Valentín, y qué bien que este día dé una llamada al mundo para mostrar el amor a otros. Sin embargo, Jesucristo es el Amor de los amores. Él lo dio todo: no solo palabras de amor, no solo un regalo lindo, sino que se ofreció como sacrificio; su tortura fue por amor a ti y a mí. Por eso San Juan dijo: “Queridos, amémonos unos a otros, porque el amor viene de Dios; todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, ya que Dios es amor.” (1 Jn 4, 7-8) Por tanto, quien conoce a Jesús ha conocido lo que es el amor; quien no, no sabe qué es el verdadero amor.
Iniciamos en este mes la Cuaresma, un tiempo de reflexión y de ver nuestra vida delante de Dios. Tiempo de Metanoia. Tiempo de Buena Noticia. Termina con la victoria de Jesús venciendo la muerte y al pecado; esto es señal y muestra de que Él nos puede resucitar un día. Y esa, hermanos, tiene que ser nuestra mayor esperanza y consuelo: que Jesucristo resucitó de entre los muertos para que nosotros resucitemos junto con Él. “Y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es ilusoria, y sus pecados no han sido perdonados”, dijo el apóstol San Pablo. (1 Cor 15, 17). Pero ni nuestra predicación es vana ni nuestra fe es vana, porque creemos en el único que ha resucitado en la historia de la humanidad por su propio poder y con ese poder resucitó y resucitará a todos los que en Él creemos y esperamos.
Tú, mujer, déjate amar por el amado Jesucristo. Si puedes, haz todo lo posible por llegar al Congreso de Metanoia preparado especialmente para ti bajo el lema: “Su Palabra nos da vida”, que se realizará el último día de este mes, el 28 y el 1ro de marzo. Te aseguro que vivirás un fin de semana recibiendo y llenándote del amor que tu corazón tanto necesita. Allí está el Camino, la Verdad y la Vida: Jesús, quien te espera con los brazos abiertos, y la Mujer bendita entre las mujeres, la llena de amor como mujer y como Madre, la Santísima Virgen María, ella te ama y su mejor deseo es que conozcas a su Hijo, porque allí está el milagro más grande de la vida. Entonces ya sabes: Jesús es Metanoia y en Él está la salvación. Y nuestra Madre María también te espera con sus brazos abiertos.
Y, por último, quiero decirles que cada vez estamos más cerca de ustedes a través de la consagración a Jesucristo por medio de la APP ESNE73. Descárguela y únase a una experiencia que cambiará su vida a través de la Sagrada Escritura. No pierda la oportunidad y únase a este camino de Metanoia. Si usted necesita mayor orientación, comuníquese en EE. UU. al: +1 818 745 4398, y en México al: +52 33 1487 6681. También puede escribir al correo electrónico: info@soy73.com, y uno de nuestros hermanos le atenderá y guiará en este camino de discipulado.
Les deseo un muy feliz Día de San Valentín y pido su intercesión por sus matrimonios y sus hogares para que reine siempre en ellos el amor eterno de nuestro Señor y salvador Jesucristo.
Tu amigo y servidor,

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