CÓMO MIRAR EL PASADO, EL PRESENTE Y EL FUTURO
San Pablo describe lo referente al pasado así: “Si uno es cristiano, es una criatura nueva. Lo antiguo pasó, ha llegado lo nuevo. Y todo es obra de Dios, que nos re concilió con él por medio de Cristo y nos encomendó el ministerio de la reconciliación.” (2 Cor, 5, 17-18)
En cada comienzo de un nuevo año existen las ideas y pensamientos de qué lograr, como propósitos para alcanzar nuevas metas y eso es muy bueno, pero sucede que después de unas semanas o quizá meses, un gran número de personas dejan de seguir lo que se propusieron lograr. Yo les quiero motivar y pido al Espíritu Santo que es nuestra fuerza de lo alto, para que logremos cada uno alcanzar cosas grandes, especialmente para poder dar testimonio de que, ¡Si tenemos a Cristo, todo es posible!
Es muy importante escribir siempre en una libreta las cosas que nos proponemos alcanzar y cuando hagamos oración, pidamos al Señor que nos ilumine para saber lo que Él quiere que hagamos para salir adelante y lograr las metas. Dios siempre tiene grandes planes para cada uno de nosotros, su Palabra dice: “Yo conozco mis designios sobre ustedes: designios de prosperidad, no de desgracia, pues les daré un porvenir y una esperanza. Me invocarán, vendrán a rezarme y yo los escucharé; me buscarán y me encontrarán, si me buscan de todo corazón”. (Jer. 29, 11-13) Ahora, ya depende de usted si cree esto que Dios Padre desea darle a su vida. El que no tengamos un plan para esta vida y para la otra, es un gran riesgo que puede llevarnos a perder lo más grande que es la vida eterna, la vida que nosofreció Jesús al dar la suya para que alcancemos el Paraíso y no vayamos un día al infierno,
algo que puede pasar después de esta vida temporal. Jesús tenía un plan y eso lo decía antes de su muerte, él ya daba a conocer que moriría pero que al tercer día resucitaría. Esto nos indica que ya tenía una “resolución”, aunque llegarían momentos de sufrimiento, él saldría vencedor del dolor y eso sucedió. Un verdadero cristiano debe tener dentro de sus planes obtener la vida eterna. Esto debe estar incluido en el plan de inicio de cada año, aparte de las otras metas y propósitos, para que “brille igualmente la luz de ustedes ante los hombres, de modo que cuando ellos vean sus buenas obras, glorifiquen al Padre de ustedes que está en el cielo.” (cf. Mt 5, 16)
Nunca se me olvidará la relación tan cercana que tuve con el Papa Francisco ni las muchas veces que me inspiró con sus grandes mensajes que conservo en mi corazón. Sus enseñanzas siempre eran y son de mucha bendición. Recordemos esto que nos dijo: “Mirar el pasado con gratitud, el presente con pasión y el futuro con esperanza.”
1)Mirar el pasado con gratitud. Del pasado no solo debemos ver lo malo que vivimos sino los momentos valiosos, el saber que nuestra madre nos llevó en su vientre; esas personas que si se preocuparon por nosotros; veamos lo bueno y entreguemos a Dios lo malo que nos tocó vivir, los fracasos y a quienes nos hicieron daño. Se nos dice que lo mejor es ser agradecidos ya que da paz al corazón, contrario a vivir pensando en lo negativo del pasado y reteniendo rencores, eso nos roba la paz.
2) Vivir el presente con pasión. Aquí debemos valorar cada día más de vida, pues en sí ya es un gran regalo de Dios que sigamos vivos y aunque estemos pasando un momento difícil, es importante recordar que si Dios nos concede la vida es porque en su plan, quiere que sigamos adelante y confiemos en Él, ya que al final es lo mejor y más conveniente para nosotros. Esto es vivir el presente con pasión, con un plan y un objetivo. Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia. “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” (Jn. 10, 10) Lo primero que me pasa por mi mente cuando abro los ojos en la mañana, es decir: ¡GRACIAS SEÑOR POR EL DON DE UN NUEVO DÍA!
3) Ver el futuro con esperanza. Acabamos de vivir un año del Jubileo de la Esperanza que nos ha preparado para saber esperar con la fe que saldremos adelante. La esperanza es lo que muchos llaman ser positivo, pero para nosotros como seguidores de Cristo es un nivel de fe que nos mantiene firmes en creer que para Dios todo es posible y con esta convicción esperamos el futuro, como nos lo dice San Pablo: “No es que haya alcanzado la meta ni logrado la perfección; yo sigo adelante con la esperanza de alcanzarlo, como Cristo [Jesús] me alcanzó. Hermanos, yo no pienso haberlo alcanzado. Digo solamente esto: olvidándome de lo que queda atrás, me esfuerzo por lo que hay por delante y corro hacia la meta, hacia el premio al cual me llamó Dios desde arriba por medio de Cristo Jesús.” (Fil 3, 12-14)
Por lo tanto, no está mal tener resoluciones para mejorar la condición física ni aspirar a tener una mejor situación económica según la necesidad y las posibilidades de cada quien, sin olvidar que, lo más importante es nunca apartarnos sino más bien siempre estar cerca del que todo lo puede, aquel que es el Alfa y Omega, el principio y el fin, el dueño del tiempo y de la eterna gloria.
Le invito a que apliquemos un plan de vida unidos a Jesucristo y pedir la intercesión de nuestra Madre del cielo, la siempre Virgen María y tener siempre presente que, “por encima de todo el amor, que es el broche de la perfección. Y que la paz de Cristo dirija sus corazones, esa paz a la que han sido llamados para formar un cuerpo. Finalmente sean agradecidos.” (Col 3, 14-15)
Agradezco a todos ustedes quienes siembran mes a mes su semilla, Dios colme con abundancia material y espiritual sus vidas en este año que inicia. Y un buen propósito será que usted y su familia se consagre a Jesús a través del Proyecto Yo Soy el 73, visite: www.esne73.com y regístrense. Si necesitan mayor orientación, comuníquense en EE.UU. al: (818) 745-4398, y en México al: 52 33 1487 6681. También pueden escribir al correo electrónico: info@soy73.com y uno de nuestros hermanos les atenderá y guiará en este camino de discipulado.
Y en el día de la Epifanía del Señor, elevo mi oración a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo para que nuestros hogares sean el pesebre durante todo este 2026 en el que manifestemos nuestra adoración a Jesús a través de nuestras obras de caridad, de perdón y amor mutuo para que su Reino de paz nos habite siempre. Todo esto lo pido con la intercesión de Nuestra Madre María Santísima la Inmaculada Concepción.
Por último, les doy mis mejores deseos de bendición para usted y su familia, y que todos sus buenos deseos se cumplan para este 2026.
Su hermano y servidor,

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